SAN LUIS ES LA PROVINCIA MEJOR ADMINISTRADA DE LA ARGENTINA

La provincia encabezó una evaluación nacional de administración fiscal que considera el equilibrio de las cuentas públicas, el endeudamiento, la autonomía financiera y la calidad del gasto. El resultado marca un contraste con la situación que encontró Claudio Poggi al asumir en diciembre de 2023, cuando San Luis acumulaba años de déficit y había agotado sus reservas financieras.

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A partir de la concentración de la gestión en sostener las cuentas equilibradas, los programas de fomento del trabajo y el emprendedurismo, la política de vivienda como columna vertebral de la obra pública y la educación como el centro de las políticas públicas, San Luis se posiciona como la referencia en el concierto nacional.

San Luis alcanzó el primer puesto en el ranking de administración fiscal de las provincias argentinas elaborado por la consultora Empiria. El estudio, que evaluó el desempeño de 22 jurisdicciones durante los últimos cuatro trimestres hasta junio de 2026, ubicó a la provincia por encima de Formosa, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Neuquén y Córdoba, que completaron los primeros cinco lugares de la clasificación.

El desempeño adquiere especial relevancia por el escenario económico y financiero que encontró el gobernador Claudio Poggi cuando asumió su segundo mandato, el 10 de diciembre de 2023. La Provincia atravesaba entonces una situación de déficit fiscal sostenido, con gastos que superaban los ingresos ordinarios y un agotamiento de las reservas financieras utilizadas para cubrir esos desequilibrios, en gran medida gastos superfluos.

A menos de tres años de aquel punto de partida, San Luis se posiciona en el podio en el país con una evaluación que pondera el resultado fiscal, la exposición al endeudamiento, la autonomía financiera y la composición del gasto público.

Los números que colocaron a San Luis en el primer puesto

Uno de los principales indicadores del ranking es el resultado primario, que en San Luis equivale al 1,2% del Producto Bruto Geográfico, frente a un promedio nacional del -0,1%. El dato reflejó una posición fiscal favorable y se corresponde con la política de equilibrio de las cuentas públicas que sostiene el Ejecutivo.

Otro de los aspectos determinantes es la exposición financiera. San Luis registró un 0% en la relación entre deuda e ingresos totales, mientras que el promedio argentino alcanza el 16%. Empiria identificó a San Luis como una provincia con deuda nula, una de las condiciones que contribuyeron a ubicarla en el primer puesto del ranking.

El ranking elaborado por Empiria.

La calidad del gasto también contribuyó a explicar su posición. El indicador utilizado por Empiria relaciona el gasto de capital con el gasto en personal y alcanza el 32% en San Luis, frente al 18% del promedio nacional. Esto significa que la provincia presenta una relación comparativamente más alta entre los recursos destinados a inversión y aquellos utilizados para financiar la estructura de personal.

En autonomía financiera, definida como la proporción de ingresos provinciales y regalías sobre los ingresos totales, San Luis registra un 19%, por debajo del promedio nacional del 27%.

El informe señala expresamente que “la provincia de San Luis nuevamente se consolida como el distrito con mayor solidez fiscal”. Empiria atribuye ese posicionamiento a la combinación de un resultado primario positivo, deuda nula y una buena calidad del gasto, indicador en el que San Luis ocupa el tercer puesto nacional, pese a contar con una autonomía financiera inferior al promedio argentino.

En los últimos lugares del ranking se encuentran La Rioja, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

El desempeño de San Luis se produjo en un contexto de deterioro de las finanzas provinciales. Según Empiria, el primer semestre de 2026 fue el peor desde 2017 en términos de resultados fiscales, con una caída real del 1% en los ingresos y un nivel de gasto total que permaneció sin variaciones. En ese período, los recursos de origen nacional disminuyeron un 3% real y las erogaciones provinciales destinadas a obra pública se redujeron un 4%.

De una provincia con déficit crónico al equilibrio fiscal

El contraste con diciembre de 2023 constituye uno de los aspectos centrales del posicionamiento actual. Cuando Poggi asumió la conducción del Ejecutivo, San Luis arrastraba desequilibrios fiscales acumulados durante los últimos años de la gestión de Alberto Rodríguez Saá. Los gastos ordinarios superaban los ingresos habituales y el Estado había recurrido sistemáticamente a recursos extraordinarios para cubrir esa diferencia.

La Cuenta de Inversión correspondiente a 2023 registró un déficit ordinario de $93.125 millones, una cifra que permitió dimensionar el deterioro de las finanzas públicas. La situación fue examinada posteriormente por el Tribunal de Cuentas y por especialistas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, que analizaron la evolución de los recursos, las erogaciones y la utilización de activos financieros provinciales.

Durante los años anteriores, el Estado había recurrido a la liquidación de títulos públicos recibidos como parte del acuerdo por la deuda que la Nación mantenía con San Luis. Esos fondos extraordinarios permitieron financiar déficits sucesivos, pero su reducción dejó a la Provincia con un margen cada vez menor para afrontar sus compromisos y sostener la inversión pública.

Frente a ese escenario, la administración de Poggi implementó medidas de austeridad, revisión de contrataciones, reorganización de organismos y reducción de erogaciones consideradas innecesarias. El objetivo inicial fue recuperar el equilibrio fiscal y evitar que los compromisos permanentes del Estado continuaran superando sus ingresos. En este contexto se inscribe la lucha contra la corrupción con la erradicación de nichos.

A fines de 2024, el gobernador anunció que la Provincia había logrado salir del déficit y que los recursos volvían a alcanzar para cubrir las erogaciones. Desde entonces, el equilibrio de las cuentas públicas se consolidó como uno de los principios centrales de la administración provincial.

En paralelo, el Gobierno impulsó auditorías, revisiones administrativas y denuncias judiciales por presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos durante la gestión anterior. Estas acciones forman parte de la política de control y transparencia que promueve el Ejecutivo, aunque las responsabilidades penales de los ex funcionarios investigados deben ser determinadas por la Justicia.

Educación, empleo y viviendas como prioridades

La política de ordenamiento de las cuentas públicas se desarrolló en paralelo con las principales iniciativas de la gestión de Poggi, especialmente en educación, generación de empleo privado y construcción de viviendas. Estos ejes concentran buena parte de las acciones que el Gobierno impulsa para promover el desarrollo provincial.

En materia educativa, el Gobierno avanzó con la ampliación de la escolarización en sala de 3 años, los programas de comprensión lectora y habilidades matemáticas, la capacitación docente en inteligencia artificial y la intervención en establecimientos escolares. Estas iniciativas integran una política que busca fortalecer la formación de los estudiantes y mejorar sus oportunidades futuras.

En paralelo, la gestión impulsó la articulación público-privada para acompañar inversiones, fortalecer emprendimientos y promover la generación de empleo. Las mesas sectoriales, las herramientas de financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y los convenios para incorporar beneficiarios del Plan de Inclusión a empresas forman parte de esa estrategia. También se promovieron programas destinados a emprendedores y pequeñas y medianas empresas, con asistencia técnica y acceso a financiamiento.

La vivienda ocupa otro lugar central en la inversión pública provincial. A través del programa “Tenemos Futuro”, el Gobierno desarrolla nuevos proyectos habitacionales, mientras avanza con la regularización dominial de unidades entregadas en etapas anteriores. La construcción de viviendas constituye una de las principales apuestas de infraestructura de la administración, tanto por su impacto social como por su vinculación con la actividad económica y el empleo.

A estas políticas se suman las refacciones y ampliaciones de centros de salud, la modernización de los servicios públicos y la planificación de infraestructura hídrica y energética. Los planes maestros del Agua y de Energía, elaborados con asistencia del CFI, buscan establecer prioridades de inversión de largo plazo para acompañar el crecimiento productivo de San Luis.

Qué es Empiria y cómo elaboró el ranking

Empiria es una consultora argentina especializada en análisis económico y financiero, dirigida por el economista Hernán Lacunza, quien fue ministro de Hacienda de la Nación y ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires. La firma desarrolla estudios sobre cuentas fiscales, endeudamiento, actividad económica y políticas públicas, a partir del análisis de información económica y financiera.

Para elaborar el ranking, utilizó datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, y aplicó una metodología propia que combina cuatro indicadores. El resultado primario en relación con el Producto Bruto Geográfico (PBG) representa el 50% de la evaluación; la calidad del gasto, el 30%; mientras que la autonomía financiera y la exposición al endeudamiento tienen una ponderación del 10% cada una.

Para construir el índice general, la consultora estandarizó los valores de cada indicador a partir de su promedio y dispersión. Este procedimiento permitió combinar las cuatro variables en una calificación única y establecer una comparación entre las jurisdicciones.

El relevamiento comprende los cuatro trimestres transcurridos entre julio de 2025 y junio de 2026. La clasificación incluye a 22 jurisdicciones, ya que La Pampa y Santiago del Estero quedaron excluidas por no contar con información completa del período analizado.